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En nuestro despacho, especializado en Derecho Laboral, le podremos ofrecer nuestros servicios profesionales en la tramitación y defensa contra sanciones laborales tanto desde la posición empresarial como del trabajador.

El empresario tiene el derecho, dentro de la relación laboral que le une con sus empleados, a ordenar que realicen determinadas tareas según su contrato. Así lo aclara el artículo 20.1 del Estatuto de los Trabajadores. En caso de que uno o varios de ellos se nieguen a ejecutarlas, tiene el derecho de interponer sanciones laborales. Un aspecto sobre el cual nos queremos centrar aquí.

¿De qué formas puede un empresario sancionar a sus trabajadores?

Una vez más, es necesario acogernos al Estatuto de los Trabajadores para hallar una respuesta. En concreto, indica que existen tres alternativas:

  • Amonestación verbal o por escrito. Es la fórmula más leve y la asociada a las conductas de menor gravedad.

  • Suspensión del contrato de trabajo. Conlleva que, durante un tiempo determinado, el empleado deje de percibir su sueldo y de trabajar. Aparece tipificada en el artículo 45 h) del Estatuto de los Trabajadores.

  • Despido disciplinario. Es el supuesto más grave ya que conlleva la suspensión definitiva de la relación laboral. Queda regulado en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores.

De lo dicho anteriormente se deduce que existen tres tipos de faltas que pueden conducir a la imposición de una sanción laboral: leves, graves y muy graves. Sin embargo, el Estatuto de los Trabajadores no especifica cuáles son exactamente. Simplemente se limita, dentro de su artículo 54, a decir cuáles son de forma general:

  • a) Faltas repetidas e injustificadas de puntualidad y/o asistencia.

  • b) Indisciplina o desobediencia a los superiores.

  • c) Ofensas verbales y/o físicas al empresario o a otros trabajadores.

  • d) Transgresión de la buena fe contractual.

  • e) Disminución voluntaria del rendimiento en el trabajo.

  • f) Embriaguez toxicomanía habitual.

  • g) Acoso sexual o por razones de raza, etnia, religión, edad, discapacidad, orientación sexual, convicción o cualquier otro aspecto.

De todas ellas, queda claro que el artículo 54 d) es una especie de cajón desastre en el que pueden entrar todas las conductas que un empresario considere sancionable.

¿Cómo se imponen las sanciones?

Es algo que también recogen los convenios colectivos. El Estatuto de los Trabajadores simplemente indica que las faltas graves y muy graves deberán ser comunicadas al trabajador de forma escrita e indicando claramente qué hechos la justifican y en qué fecha tuvieron lugar. Las faltas leves pueden ser notificadas de forma verbal simplemente.

Por su parte, en caso de que el empleado a sancionar por una falta muy grave sea un representante legal de los trabajadores, será necesario abrir previamente un expediente sancionador contradictorio.

Los representantes de los trabajadores han de recibir una notificación cuando a un trabajador de la empresa se le impute una falta muy grave. El comité de empresa y el delegado de personal también deben ser informados.

Reclamación de sanciones

En nuestro despacho, especializado en Derecho Laboral, le podremos ofrecer nuestros servicios profesionales en la tramitación y defensa contra sanciones laborales tanto desde la posición empresarial como del trabajador.

El plazo de reclamación es de 20 días y es de caducidad.

SANCIONES LABORALES